/Crónicas///

Crónica: Bruce Springsteen - Sevilla (13/05/2012)

13/05/2012, Sevilla
9.0
Bruce Springsteen & The E-Street Band
9
Estadio Olímpico, Casi lleno
Precio: 70 euros aprox.

Estilo: folk rock|rock

Badlands
We Take Care of Our Own
Wrecking Ball
The Ties That Bind
Death to My Hometown
My City of Ruins
Trapped
Out in the Street
Jack of All Trades
Candy's Room
She's the One
Darlington County
Shackled and Drawn
Waitin' on a Sunny Day
The Promised Land
Apollo Medley
Because the Night
The Rising
Lonesome Day
We Are Alive
Land of Hope and Dreams

Rocky Ground
I'm Goin' Down
Born to Run
Dancing in the Dark
Bobby Jean
Tenth Avenue Freeze-Out

Y el Boss volvió de gira a Europa, alejado de los fantasmas de haber perdido por el camino a dos de sus más antiguos compañeros. Ya supo sobreponerse a la baja de Danny Federici fichando a Charles Giordano, de su banda de Seeger Sessions, para ahora sobreponerse a la pérdida del carismático y adorado Clarence Clemons con una sección de vientos al completo y una sensación de homenaje constante a la música negra.

El caluroso concierto de inicio de gira Europea era en Sevilla, dónde ya llevaban varios días ensayando. Tras una complicada entrada al recinto, dónde los chicos de seguridad nos iban escalando sin necesidad aparente, salieron a escena la E-Street Band reconvertida a Big Band. No estaba el propio Clarence, pero si su sobrino haciendo todos sus solos, así como los Miami Horns, viejos conocidos del Boss.

El inicio de concierto estaba dentro de la escasa parte guionizada del concierto, con una "Badlands" que ha dejado de sorprender pero que siempre permanece fuerte. Luego vinieron tres de los mejores temas de "Wrecking Ball", la positivista "We Take Care of Our Own" y dos atronadoras y emotivas "Wreckin' Ball" y "Death to My Hometown".

El resto del repaso del nuevo disco llegó en seguida con "Jack of All Trades" en la que Bruce se acordó de los Indignados del 15-M, pero antes ya habían caído piezas "de estadio" que a Springsteen tanto le gusta sacar a pasear en España: "The Ties That Bind" y "Out In The Street".  Luego aparecieron otras tantas así como "Darlington County", "Waitin' On A Sunny Day" (con los típicos baños entre la multitud de Bruce) y una rockerizada "She's The One". Pero si nos tenemos que quedar con canciones habría que agradecer que el de Nueva Jersey recogiera un cartel en el que le pedían "Trapped" (original de Jimmy Cliff) y que el tintineo de platillos de "Candy's Room" hiciera acto de presencia.

El tramo final de set pasó con poco riesgo pero con un acierto sobrado en la ejecución del homenaje soul con su "Apollo Medley": voces negras a los coros, vientos trepidantes y sensaciones preciosas en el suelo del Estadio. Quizás tocar tres canciones de "The Rising" es de lo peor de un repertorio que puestos a acordarse de su reciente material se debería acordar de "Magic", aunque al final entre "Because The Night" y "Land of Hope and Dreams" supo compensar.

Los bises esta vez fueron más cortos, aunque el metraje final del concierto fuese el mismo (3 horas y pico), pero el inicio con esos devaneos de modernidad de dudoso gusto que es "Rocky Ground" no fue algo muy alentador. Por suerte Bruce tenía un regalo para sus fans con una "I'm Goin' Down" nada habitual en sus repertorios, que fue la antesala ideal para el habitual jolgorio de sonrisas que es "Born To Run y "Dancin' in the Dark". Antes del emotivo final con "Tenth Avenue Freeze Out", apareció una siempre querida "Bobby Jean", aunque al final con la canción anteriormente mencionada no había más que recordar a Big Man. En mitad del recuerdo a una de sus primeras canciones, Bruce se quedaba sólo y pronunciaba la parte de la canción que recordaba cuando Clarence se unía a la banda. Entonces el silencio se hizo ante una imagen enorme del saxofonista, posteriormente convertidos en aplausos y cánticos.

Emotivo cierre para una celebración a la vida, sin renunciar al pasado, ya que a pesar de tanto y tanto homenaje a los que se han quedado por el camino Springsteen ha preferido optar por rejuvenecer la banda y, por tanto, rejuvenecer el ritmo y fuerza del concierto. Volver a inventarse que se dice.



PUBLICIDAD