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Crónica: Primavera Club - Madrid (09/12/2009)

09/12/2009, Madrid
6.6
6
Nasti Club y Florida Park, Lleno
Precio: varios precios

De sensacional podríamos tachar la acogida de la segunda edición madrileña del Primavera Club, en este 2009: dignas colas para coger la pulsera en el Nasti el jueves, trenes con mucha gente cotilleando el programa del festival, comentarios gafapastiles en las esquinas… En general, muy buen ambiente para un festival quizás mas dedicado a curiosear que a llorar sangre por ver a tu grupo favorito.

La primera cita era precisamente en el Nasti, con una hilera en la puerta de los que no pudieron ir el día antes al Círculo de Bellas Artes a por su pulserita. Allí The Ladybug Transistor dieron cuenta de un sonido nítido y claro, que contentó y ensimismó mucho al callado público. Canciones sencillas, ritmos pegadizos y una muy buena ejecución de la veteranía hecha presentación de festival. Muy entretenido.

La sala Florida Park fue la segunda parada del día, como primera toma de contacto con un recinto propio de los 80 más que de propuestas a priori vanguardistas como las que tuvimos durante toda la semana. Sala fea, recargada y con unos problemas en los bajos que emborronaron mucho los conciertos de Little Joy y Devendra Banhart.

Los primeros, comandados por Rodrigo Amarante de Los Hermanos y Fabrizio Moretti de The Strokes junto a (la ex - musa de Beck y ahora novia del propio Fabricio) Binki Shapiro, sorprendieron bastante con su propuesta desenfadada y alegre. Sobre todo gracias al buen rollo que desplegaron encima del escenario y a unas canciones que sin inventar la rueda cumplen fenomenalmente su labor. Si tenemos que destacar a alguien, deberíamos hacerlo con el muy comunicativo Rodrigo (y con el bajista de la banda, que desde la lejanía parecía llevar gafas con bigote de mentira, pero eso es harina de otro costal).

El estravagante y desgarbado Devendra Banhart con sus Grogs como banda de apoyo lo tenía casi todo a sus pies: probablemente el mayor llenazo de todo el festival, un público bastante por la labor de pasárselo bien y apenas le fallaba lo del sonido. Al final, el muchacho se mostró algo apático y pasota, con fraseos que nadie entendía y un giro al rock pesado que aún gozando de momentazos como “Seahorse” o “Long Haired Child” no llegó a convencernos todo lo esperado. Quizás fueron esos momentos buenos, como los habituales “Angelika” y “Carmensita” los que nos llevaron a probar de nuevo al día siguiente. Quizás fue más bien lo que no tuvimos: “Samba Vexillographica” o “Santa Maria De Feira”, por ejemplo. Regular, Devendra… Regular.



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