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Crónica: Teenage Fanclub - Bilbao (02/12/2010)

02/12/2010, Bilbao
7.8
8
Kafe Antzokia, Lleno
Precio: 18 euros

Mucho ha llovido desde los 90. Todos hemos experimentado cambios en estos años, pero claro, es mucho más notable en quienes por aquel entonces eran jóvenes melenudos y hoy en día lucen canas y calvas y atuendos mucho menos rockeros. Si Teenage Fanclub se bautizaron así es de suponer, como una broma los grupos de fans quinceañeras, la broma cobra más sentido con el paso del tiempo.

Pero no hay que dejarse engañar por las pintas. Los escoceses que vimos sobre las tablas del Kafe Antzokia se presentaron como la fábrica de canciones perfectas que siempre han sido y llevaron estas al directo con la mayor de las precisiones, con un sonido perfecto y nítido tanto en los momentos de pop con más clase, como cuando los guitarrazos salían a relucir. Vale, de esto último no hubo demasiado, pero es algo bastante coherente con su trayectoria. Y los tres cantantes y compositores se pasaban el micro demostrando que cuentan con diferentes voces, pero un buen gusto por la música compartido.

Las comparaciones con los Beatles, con Neil Young y con Big Star que han arrastrado toda su vida, les ponen hoy en día en condición de clásicos y referentes. Por ello tal vez, la edad media de la sala pasaba con bastante de los 30. Segmentos de público en principio no tan asiduos ya a conciertos de rock, pero que sin embargo sirvió para registrar un lleno del Kafe Antzokia. Así, empezaban a sonar "Start Again""It's All In My Mind" o la carismática "Baby Lee", ya acoplada como un clásico más de su repertorio. Dedicaron también en la parte inicial del concierto un tema a Grant McLellan, fallecido cantante de The Go-Betweens.

No podemos poner pegas a un concierto repleto de piezas gigantes de power-pop, de deliciosas guitarras límpidas, de piano y xilófono cristalinos, de simpatía y calidez inconmensurables. Creo que la mayoría del público salió convencido, pero no por nada se reservaron para la parte final temas como "The Concept" y tras los bises "Everything Flows", piezas claves de sus dos primeros discos. Lo de arrinconar la electricidad tan indie-rocker de "A Catholic Education" podemos entenderlo, pero por qué no rendir mayor tributo al "Bandwagonesque", reconocido como uno de los discos de aquella década, que no es poco.

Lo más que tuvimos fue una generosa dosis de Grand Prix, que no es para quejarse; "Dont Look Back""Sparky's Dream""Mellow Doubt"... el tipo de canciones que nos acercaban a los Teenage Fanclub que, en el fondo, recordamos de forma entrañable, los que citábamos junto a Lemonheads Yo La Tengo cuando se llevaba el pelo largo y las camisas de cuadros no estaban aún en modo revival. Pero visto el panorama y lo que cundieron sus canciones in situ, la crisis la sufren otros, que no Teenage Fanclub.