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Crónica: Triángulo de Amor Bizarro - Bilbao (15/02/2008)

15/02/2008, Bilbao
7.7
Rodrigo Caamaño Díaz, Isabel Cea, Julian Ulpiano
8
Rock Star, <100
Precio: 10/12 €

Triángulo de Amor Bizarro han vivido un gran año, temporada en la que han sido indudablemente la gran sensación del indie español. Sin embargo y como novedad, su música rockea, alejada del estándar de soserismo indie que invade gran parte del panorama nacional. Pues eso, que como en disco convencían una y otra vez, había ganas de ver cuanto de 'hype' había en el caso. Y si se hacía de manos de UnoDos, nueva promotora que contribuirá a alegrar las noches bilbaínas, pues mucho mejor.

El concierto, para no perder la costumbre empezó con el retraso reglamentario, algo que no por frecuente, debe asumirse. Finalmente abrieron y la música de Pavement amenizó la espera hasta que saltaran al escenario los elorriotarras Yakuzi, con una ya dilatada trayectoria y por fin nuevo disco bajo el brazo. En sus nuevos temas se pudo apreciar un pulso más post-hardcore, creando un mosaico donde las subidas y bajadas de distorsión de unos Mogwai, se confunden con el pulso rítmico de unos Shellac y todo mediatizado también por el aura de los cercanos Lisabö (por cierto, grabaron con Karlos Osinaga a los mandos), especialmente visibles en el tema elegido para cerrar la actuación, donde afloraron los gritos desesperados en euskera.

Muy precisos e intensos, lo que les faltó a Yakuzi fue una sala más recogida y un público más respetuoso, para que los únicos murmullos que se oyeran en los momentos de silencio fueran los puntuales samplers que lanzaban. Hablando de la sala, Rockstar no es una habitual del circuito rockero pese a su nombre y aunque holgada, podemos decir que no registró mala asistencia si tenemos en cuenta que un cartel de similares parámetros se sucedía esa noche en Kafe Antzokia, con Manta Ray y Le Noise. Habría que haber estado allí para comprobar si mueven más gente unos clásicos como los asturianos o la reciente explosión de los gallegos.

Nos referimos a Triángulo de Amor Bizarro, avalados por la prensa especializada, sus referencias a grupos totémicos como Jesus & Mary Chain o My Bloody Valentine y sus descaradas letras. Pues bien, pudimos pronto comprobar como en directo el trío está a la altura de su indie-rock troglodita con temas como "Como Iluminar una Habitación" o "Ardió la Virgen de las Cabezas", metiéndonos el ruido en las venas. En lo que respecta a voz, al tono susurrante de Rodrigo se le entiende tanto o tan poco, si acaso un poco menos, sepultado por el fervor del directo.

Pronto llegó uno de sus grandes singles, "El Fantasma de la Transición". El shoegazer en boca de Isa perdió el componente inocente del pop en favor de un tono más punk y veloz. Tampoco reservaron para el final lo que ya son himnos con grandes letras como "El Himno de la Bala" o "Quienes son los Curanderos?", que se revelaron enormes en directo. Y es que los temas más relajados y lentos tienen un efecto hipnótico muy digno, pero sobre el escenario es preferible la monotonía de los riffs desbocados para bailar a espasmos. De hecho no contentos con el pulso del bajo y la guitarra, el batería reveló su arma secreta, una chapa encima del plato que haría la envidia de Lars Ulrich.

A sabiendas de esto, la histérica "Isa Vs el Partido Humanista" o "El Crimen: Como Ocurre y Como Remediarlo" finalizaron la actuación dejándonos con el puro sonido de la distorsión. Un ruido que no aplacó las ganas de más hasta que no salió de nuevo Isa a replicar no sin descaro que no tenían más canciones. Dicen que lo breve si bueno... pero podrían echar mano de una versión, demo previa o algún tema que tengan a medio componer, digo yo.

En resumen, la media hora escasa de actuación fue el mayor escollo de una noche en la que Yakuzi reclamaron mayor atención de la que han acaparado hasta ahora y Triángulo de Amor Bizarro ratificaron su posición, pese a contar sólo con un disco y una vuelta discográfica de tuerca a las mismas canciones. Y aunque TAB sean (al menos por ahora) grupo predilecto del gafapastismo más moderno, queda bastante claro que tienen más rock en medio acorde que todo el cartel del FIB junto.



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